Calibán y la bruja (2004) de Silvia Federici es una obra fundamental que redefine la historia del surgimiento del capitalismo a través de una perspectiva feminista radical. En ella, la autora traza una genealogía del poder que no se limita a las relaciones económicas o estatales, sino que penetra hasta el control del cuerpo, la sexualidad y la reproducción. El texto es una intervención teórica imprescindible que desmonta la narrativa tradicional del “progreso” capitalista y coloca en el centro de la historia la violencia patriarcal como mecanismo de acumulación y dominación.
1. La tesis central: el capitalismo nace sobre los cuerpos de las mujeres
Federici sostiene que el paso del feudalismo al capitalismo no puede entenderse sin considerar la intensificación del control sobre los cuerpos de las mujeres. Para ella, la caza de brujas en Europa (siglos XVI y XVII) no fue un fenómeno marginal o irracional, sino un dispositivo sistemático de terror y disciplina, articulado por los Estados y la Iglesia para destruir formas comunales de vida y reconfigurar el trabajo reproductivo.
La bruja, en este contexto, no es sólo un símbolo: es la figura histórica de la mujer insumisa, conocedora de los ciclos naturales, de la medicina, de los saberes comunitarios. Su eliminación física y simbólica fue condición de posibilidad para la domesticación de las mujeres y su subordinación estructural dentro del nuevo orden capitalista.
2. Relectura de Marx: más allá de la acumulación original
Uno de los aportes teóricos más importantes del libro es su crítica a la lectura marxista clásica de la acumulación originaria. Mientras Marx veía este proceso como el despojo violento de los medios de subsistencia de los campesinos (tierras, herramientas), Federici lo amplía: sostiene que la acumulación capitalista requirió también el disciplinamiento de los cuerpos y la apropiación del trabajo reproductivo de las mujeres.
Es decir, no se trató solo de cercar tierras, sino también de cercar el cuerpo: regular la sexualidad, penalizar el aborto, imponer el matrimonio como unidad productiva, y separar radicalmente la producción de bienes de la reproducción de la vida. De este modo, el patriarcado se reactualiza como forma funcional al capitalismo.
3. La destrucción del comunal
Otro eje clave del libro es la destrucción de las formas comunales de vida campesina en Europa. Federici documenta cómo la apropiación de tierras comunales, la imposición del trabajo asalariado y la destrucción de la autonomía económica de las mujeres fueron procesos paralelos, todos necesarios para consolidar el nuevo orden capitalista.
La caza de brujas, entonces, no fue solo misoginia: fue una guerra de clases y de género, destinada a quebrar resistencias populares y formas alternativas de organización colectiva. En este marco, el cuerpo femenino se convierte en terreno de batalla.
4. Resonancias contemporáneas
Lejos de ser un texto puramente histórico, Calibán y la bruja tiene una fuerza analítica extraordinaria para entender el presente. En la era del neoliberalismo, la financiarización de la vida, y la ofensiva contra los derechos de toda clase, el análisis de Federici resuena como una advertencia: el capitalismo no puede sostenerse sin controlar, desvalorizar y explotar el trabajo reproductivo.
Esto incluye no solo el trabajo doméstico no remunerado, sino también el control de los cuerpos a través de políticas estatales, violencia sexual, criminalización del aborto y precarización generalizada del cuidado.
5. Vigencia en la praxis anarquista y feminista
Desde una perspectiva anarquista, el texto de Federici es una herramienta crucial. Desmonta la ilusión de que el capitalismo pueda reformarse o moralizarse, y pone en evidencia la continuidad entre formas modernas de dominación y estructuras patriarcales ancestrales. Además, su énfasis en la autonomía comunal, en los saberes populares y en la necesidad de reapropiarnos del cuerpo y la reproducción, conecta directamente con proyectos de autogestión, feminismo comunitario y lucha anticapitalista.
Federici propone una crítica no sólo económica, sino también micropolítica, que apunta a desmantelar los pilares invisibles del orden dominante.
6. Críticas y debates
Algunas lecturas han cuestionado cierta idealización del comunal medieval o una interpretación a veces unificadora de procesos históricos diversos. Sin embargo, estas críticas no invalidan la potencia del texto, que no pretende ofrecer una narrativa cerrada sino abrir un campo de interrogación desde los márgenes de la historia oficial.
7. Citas clave
“La caza de brujas fue la guerra de clases del capitalismo contra las mujeres.”
“Sin el trabajo reproductivo de las mujeres, el trabajo asalariado no sería posible.”
“No puede haber transformación social sin reapropiación del cuerpo.”
8. Conclusión
Calibán y la bruja es una obra insoslayable para cualquier persona comprometida con la transformación social desde abajo. Su mirada interdisciplinaria —histórica, feminista, política— nos obliga a repensar los orígenes del mundo moderno no como un proceso de liberación progresiva, sino como una guerra estructural contra la autonomía de los pueblos y de los cuerpos.
Leer a Federici es un ejercicio de descolonización intelectual y una invitación a reconstruir prácticas de vida que no estén fundadas en la explotación, sino en el cuidado mutuo, la justicia y la libertad.
Deja un comentario